viernes, 30 de septiembre de 2022

Manuel Fernando de Bermúdez de Luna: Sus Orígenes, Luis Eduardo Viso González

 

XVI ENCUENTRO DE CRONISTAS E HISTORIADORES DE VENEZUELA EN CALABOZO

 

Manuel Fernando de Bermúdez de Luna: Sus Orígenes

 

Luis Eduardo Viso González

 

«El texto que se presenta forma parte del Libro Fundadores y Primeros Moradores de La Villa de Todos Los Santos de Calabozo, inédito. Autor: Luis Eduardo Viso González».

Al noroeste de España en las riberas del Río Duero, muy cercano a Valladolid se encuentra un abandonado pueblo  medieval Villacreces, perteneciente a la comunidad de Castilla y León. En la sexta década del siglo XVI en ese lejano lugar nace un hombre muy humilde, emprendedor y con aspiraciones de cambiar las limitaciones que para entonces adolecía la región; en el último tercio de esa centuria no duda en emprender viaje a la tierra de gracia y se avecinda en la ciudad de Mariana de Caracas, nos referimos a Don Hernando Bermudo de Villacreses[[1]] quien adorno su gracia con el nombre del pueblo que le vió nacer, ya radicado en la recién fundada ciudad de Santiago de León de Caracas se dedica al comercio, con sus ahorros compra varios solares citadinos e inicia una fundación de ganado mayor en el Valle de Juan Jorge[2]. El año de  1594 para legalizar la posesión de sus bienes ocurre al Escribano Público Diego Osorio, otorga documento donde solicita al  Gobernador y Capitán General Fernando Ruiz de Ahumada le confirmen las  propiedades. En el afirma:

«tengo  unas poquitas vacas, hasta una docena, y voy haciendo un hatillo para sustento de mi casa, mujer e hijos»[[3]].

El primer día del mes de junio mil y quinientos y noventa y cuatro años  el Gobernador, se pronuncia confirma las propiedades poniendo algunas condiciones en el uso de las tierras de pasto del Valle de Juan Jorge,  lugar donde más tarde se fundaría el pueblo de Macarao.

Los Bermúdez calaboceños son descendiente directos de  Don Hernando Bermudo y de su esposa Isabel de Villacreses, veamos sus orígenes:

Don Hernando Bermudo contrajo nupcias el 8 de febrero 1588 en la Iglesia Catedral de Caracas, con Isabel una india al servicio de don Lorenzo Martínez, luego del connubio los caraqueños de la época  le asignaron  a Isabel la gracia «de Villacreses» y en adelante seria nombrada como Isabel de Villacreses, sus hijos mestizos fueron entre otros Salvador Bermudo de Villacreses nacido en 1591 en Caracas, en cuya Iglesia Catedral fue bautizado el 16 de agosto 1591, contrajo matrimonio en la misma con Juana de Castro, fueron padres entre otros hijos de Juan Esteban Bermudo de Villacreses y Castro nacido en 1658 en Caracas, bautizado el 30 de septiembre 1658 en la  Catedral de Caracas, donde casó el 23 de abril 1680 con Victoria María de Antequera y Martínez, hija legitima de  Nicolás de Antequera e Inés Martínez, fruto de esta unión fue Juan Francisco Bermúdez de Villacreces y Antequera, nacido en 1681 en Caracas, bautizado el 28 de abril 1681 en  el templo mayor capitalino donde casó el 27 de julio 1704 con Josepha de Luna y Alarcón, hija legitima del madrileño  Manuel de Luna y Alarcón y  Sebastiana Vázquez de Burgos, quienes también fueron padres de doña  Bernabela Antonia de Luna y Alarcon, casada el 1 de julio de 1703 en la Catedral de Caracas con Juan Ponce de León y Espinoza de Los Monteros, padres entre otros del capitán Juan Benito Ponce de León y Luna[4] quien fundo familia y se radicó en Parapara.

Fruto de matrimonio de  Don Juan Francisco Bermúdez de Villacreces y doña  Josepha de Luna y Alarcón fue el primer Bermúdez en avecindarse en la Villa de Todos los Santos de Calabozo, don Manuel Fernando de Bermúdez de Luna nació en 1703 en Caracas, bautizado el 18 de noviembre 1703 en su Iglesia Catedral. Procedente de la  Villa de San Luis de Cura, se avecinda en Calabozo viene en compañía  de su suegro el Capitán Joseph de Vera Moxica y de un hermano  de éste Juan de Vera Moxica:

«Don Joseph de Vera y Moxica, tenía un sitio de hato en el morichal, que había  comprado a su compadre Capitán Joseph Gómez de Acevedo, no tenía título, por lo que solicita al justicia Mayor le dé la posesión jurídica y a la vez le concedan otros dos sitios de hato, uno en el cerrito de las Yeguas, en el sitio llamado Corralito, a su yerno Manuel Fernando de Bermudo y el otro en la Aguada de San Antonio, para su hermano Juan de Vera Moxica»[[5]].

 

Todo lo solicitado les fue concedido, poco después  Manuel Fernando de Bermudo o   Bermúdez, solicita le concedan un solar en la Villa:

«en la esquina que linda con dicho mi suegro, que queda a la vanda del naciente en la calle que mira a la plaza de esta dicha Villa, hacía la parte del Norte……[[6]]. 

 

Los Capuchinos  tenían muchos problemas y situaciones  que resolver y Fray Salvador de Cádiz delega la defensa de los intereses del pueblo en Don Fernando Bermúdez debido a que el defensor natural el Justicia Mayor Álvarez de Santiago había  sido recusado por los vecinos. Las gestiones de Bermúdez no fueron exitosas, su actuación es desestimada por el tribunal por considerarla ilegitima, los calaboceños no pudieron con el poder económico, político y las oscuras manipulaciones de Domínguez de Rojas.

Manuel Fernando de Bermúdez de Luna, casó en tres ocasiones, primeras nupcias hacia  1730 con Margarita Josepha Mugica  hija legítima de Joseph de Vera Moxica y Landaeta y [Josepha Margarita Hurtado], segundas nupcias antes de 1740 con Antonia Adriana Pérez de Oropeza y Mugica hija legítima de Joseph Pérez de Oropeza y Bermudo y Petrona de Vera Moxica y Landaeta, para el año1740 el matrimonio Bermúdez - Pérez de Oropeza residía en el pueblo de Los Santos habían procreado cuatro hijos (Castillo Lara 1996). Doña Antonia Adriana Pérez de Oropeza el 12 de mayo de 1747 fallece en Caracas en el parto de su ultimo hijo; Don Manuel Fernando insiste en el matrimonio y contrae terceras nupcias  el 27 de mayo 1748 en la Iglesia Santa Catalina de Siena de Parapara, con Juana María Apolonia Díaz de Gamarra y Sifontes, ya mencionada, hija legítima del Alférez Joseph Ignacio Regalado Díaz Gamarra y Jiménez de Loaysa y doña Josepha Petrona Sifontes Valdivieso y Valladares Sarmiento. Fruto de los tres connubios de don Manuel Fernando de Bermúdez de Luna fueron:

 

1.1.- Cayetana Bermúdez Mugica, casada con Andrés Antonio Gallardo, padres de:

1.1.1.- Catalina de La Concepción Gallardo y Bermúdez,  Casada el 24 de octubre 1792 en la Iglesia de Todos los Santos de Calabozo, con Joseph Valentín Quintana y Hurtado de Mendoza, hijo de Lorenzo Francisco Quintana y Salazar y Bárbara Lucia Hurtado de Mendoza y Flores, padres de: Joseph Domingo de la Encarnación, Joseph Basilio de Jesús, María y  Josefa Gertrudis Quintana y Gallardo, nacidos entre 1797 y 1805 en  Calabozo.

1.1.2.- José Félix Gallardo y Bermúdez casado el 1 de junio 1793 en la Iglesia de Todos Los Santos, con María Isabel González y Fernández, hija de Manuel González y María Felipa Fernández.

1.1.3.- Andrés Antonio Gallardo y Bermúdez casado el 20 de marzo 1794 en la  Iglesia de Todos Los Santos, con María Eduarda Hurtado de Mendoza y Quintana, hija de Santiago Joseph Hurtado de Mendoza y Múgica e Isabel del Carmen Quintana y Hurtado de Mendoza.

1.2.-  Juana Josepha Bermúdez y Oropeza, nacida en Calabozo, casada el 30 de junio 1763 en la Iglesia de Todos Los Santos, con Juan de La Encarnación Cuevas Carrasquero, hijo de José Valerio Cuevas y Francisca Venancia Carrasquero, quienes para 1740 estaban avecindados en Calabozo.

1.3.-  Francisco Bermúdez y Oropeza, nació en Caracas, falleció el 8 de mayo 1747 en  Caracas, pocos días después de fallecer su madre en el parto.

1.4.-  María Escolástica Bermúdez y Díaz de Gamarra, nacida en Calabozo, vecina de Camaguán casó en dos ocasiones, primeras nupcias el 16 de noviembre 1768 en la Iglesia de Todos los Santos de Calabozo, con Juan Antonio Alvarez y Silva, hijo legítimo de don  Francisco Alvarez Gómez y de doña Margarita de Silva y Ruiz y segundas nupcias con Manuel  Simón de Silva, vinculado en segundo y tercer grado de consanguinidad con el difunto marido de doña Escolástica; para contraer matrimonio tuvieron que solicitar dispensa por los impedimentos de los parentescos de segundo con tercer grado de afinidad y copula licita. En la dispensa se puede leer:

«Don Manuel Simón de Silva del vecindario de la Vicaría de Calabozo con el más profundo respeto y sumisión hace presente a la S. Y. Qué ha deliberado contraer matrimonio con Doña Escolástica Bermúdez del propio vecindario con la cual se halla ligado en segundo con tercer grado de afinidad por ser viuda de Don Francisco Antonio Álvarez con quién se hallaba en el mismo grado de consanguinidad según se acredita de las informaciones e informe del Vicario foráneo que con la debida solemnidad presenta y como quiera que no puede llevarse a efecto sin proceder a las correspondientes dispensaciones del impedimento que interviene desde luego ocurró a la notoria piedad de Vuestra Santa Iglesia para que se digne en atención a ser ambos contrayentes pobres y aquella viuda con hijos menores sin tener el que súplica otro caudal que su trabajo personal, concederles la dispensa. Por presentada la información que se expresa y vista en intenciones a las causas que de ella resultan justificadas, y mando de las facultades qué en once de septiembre de mil setecientos ochenta y nueve, nos concedió por veinte años N. M. S. P. Pio Papa VI: dispensamos misericordiosamente en el señor a los suplicantes Don Manuel Simón de Silva y Doña María Escolástica Bermúdez vecinos de Calabozo y ella de Camaguán el impedimento con qué están ligados de segundo con tercer grado de afinidad por cópula lícita para qué precedidas las solemnidades dispuestas por el Santo Concilio de Trento y las competentes licencias conforme a la Real Pragmática de matrimonios puedan contraer legalmente el que tienen convenido con tal que dicha Doña María Escolástica Bermúdez no haya sido robada ni que siéndolo esté en poder del raptor y declaramos por legítima la prole Qué es de este matrimonio se recibiere para todo lo cual mandamos se despachan las correspondientes letras en la forma ordinaria dirigidas al Cura de Camaguán. (Fdo.) El Obispo.» [[7]]

 

Fruto del primer matrimonio de doña María Escolástica Bermúdez y Díaz de Gamarra fueron:

 

1.4.1.▪   Bernabé Alvarez y Bermúdez, casado el 19 de noviembre 1802 en la Iglesia de Todos los Santos de Calabozo, con Josepha de Silva y Mirabal, hija legitima de don Joseph Thomas de Silva y Loreto y de doña María Micaela Mirabal y Delgado.

1.4.2.- María Toribia Alvarez y Bermúdez, casada el 5 de abril 1799 en la Iglesia de Todos Los Santos de Calabozo, con Juan Francisco Pulido y Serrano, natural de Chacao, hoy Estado Miranda, hijo de Francisco Pulido y Juana Lucía Serrano.

1.4.3.- Juana Josefa Laurencia Alvarez y Bermúdez casada con Pedro Pablo Toyssen, vecino de Camaguán, viudo de Angela Maria Camacho y Viarte, esta última hija de Miguel Francisco Camacho y Alvarez, nacido el 14 de abril de 1725 en Villa de Cura, casado con Lucia Viarte y Borja, hija del capitán José Dionisio Viarte Vaiarte y Borja y de Juana Gracia Borjas y León, avecindados en Calabozo desde 1730.

1.1.5.-  Manuel Felipe de la Encarnación Bermúdez y Díaz de Gamarra, casado el 25 de noviembre 1778 en la Iglesia de Todos los Santos de Calabozo, con Josefa Manuela Camacho y Alvarez, hija legitima de don Francisco de la Cruz Camacho y Alvarez y de doña Ana Candelaria Alvarez y Silva, con sucesión:

1.1.5.1.- General Pedro Bermúdez y Camacho, nacido en Calabozo,  casado el 29 de mayo 1819 en la Iglesia San Pablo Apóstol de Caracas, con María Rita de la Encarnación Cousín y Delgado, nacida el 3 de abril 1796 en Calabozo, hija legitima de don Miguel Antonio Cousín Ibáñez y de doña María de La Concepción Sabas Delgado y Silva, En 1829 el General José Antonio Paez  instalado en Calabozo, otorga amplio poder a Bermúdez Camacho para representarlo y defender sus intereses:

 «El 21 de febrero de 1829 concede poder al General Pedro Bermúdez y Camacho para todos los pleitos causas y negocios que al presente tenga y en adelante tuviera en esta ciudad con cualquier persona »[[8]].

 

El General Pedro Bermúdez y Camacho y María Rita de la Encarnación Cousín y Delgado, fueron padres de:

1.1.5.1.1.- Pedro María Bermúdez Cousín, Abogado, militar y político, nacido en 1825 en Calabozo, fallecido el 29 de diciembre 1875 en Caracas, contrajo nupcias  el 1 de abril 1850 en la Iglesia Catedral de Valencia, con Ninfa Pérez, nacida en Valencia, hija natural de Candelaria Pérez. Sin sucesión, sus restos reposan desde el 30 de diciembre 1875 en el Panteón Nacional. En su biografía publicada por el  Diccionario Biográfico de la Fundación Polar se lee:

«Pedro Bermúdez Cousín, graduado de abogado en la Universidad Central de Venezuela donde fue condiscípulo de Antonio Guzmán Blanco, se desempeñó como profesor en esa casa de estudios y emigró a Cuba durante los años de la Guerra Federal (1859-1863). En 1870, se unió a la Revolución Liberal de Antonio Guzmán Blanco (febrero-abril 1870) de la cual fue secretario general; como tal, representó a Guzmán Blanco ante el Congreso de Plenipotenciarios reunidos en Valencia (del 12 al 15 de Julio de 1870). Encargado del gobierno civil y militar del estado Carabobo (13 de Octubre de 1871), participó en la campaña contra el alzamiento del general Matías Salazar y actuó como secretario del Consejo de Guerra que se le siguió al jefe revolucionario en Tinaquillo (15 de Mayo de 1872). Presidente del estado Carabobo, desde 1873 hasta su muerte, fue considerado a fines de 1875, como un posible candidato para la sucesión presidencial en las elecciones previstas para 1876. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 30 de diciembre de 1875» [[9]]

 

Don Adolfo Rodríguez Rodríguez, añade que:

«fue gobernador de hoy Estado Guárico. »

 

1.1.5.1.3.- Josepha Luisa Bermúdez y Camacho, casada en febrero 1803, Iglesia de Todos Los Santos de Calabozo, con Juan Esteban Espinoza y Rodríguez, nacido en Turmero, hijo de  Nicolás Espinoza y Josepha Rodríguez, con sucesión:

1.1.5.3.1.- Josefa María Espinoza y Bermúdez, nacida el 25 de noviembre 1805 en Calabozo, bautizada el 9 de diciembre 1805 en la Iglesia de Todos Los Santos.

1.1.5.3.2.- Josefa Antonia Magdalena Espinoza y Bermúdez, nacida el 22 de julio 1807 en Calabozo, bautizada el 28 de julio 1807 en la Iglesia de Todos Los Santos.

1.1.5.3.3.- Josefa Ramona Espinoza y Bermúdez, nacida el 13 de febrero 1810 en Calabozo, bautizada el 21 de febrero 1810 en la Iglesia de Todos Los Santos.

1.1.5.1.3.- Juan Manuel Bermúdez y Camacho, nacido en Calabozo, Alcalde Ordinario de primera elección de Calabozo, por la guerra de independencia emigró a Ortiz, donde murió, casó en dos ocasiones, primeras nupcias hacia 1800 con Josefa Camacho y Álvarez, hija de Francisco de la Cruz Camacho y Álvarez y Ana Candelaria Álvarez y Silva, enviuda y contrae segundas nupcias en 1806 con su prima hermana Josepha Rita Tejada y Camacho, nacida en Calabozo, hija legitima de  Joseph Nicasio del Rosario Tejada y Ramos  y de Josefa Eugenia Camacho y Álvarez. El 14 de abril de 1806, solicitan dispensa por los impedimentos de afinidad y consanguinidad con los que estaban ligados, la dispensa fue solicitada al Cura Rector de la Parroquial de Todos Los Santos Presbítero Dr. don Francisco Roque Diaz, en escrito otorgado ante el Notario Juan José Pernignón de Oramas. El matrimonio no dejo sucesión. Doña Josepha Rita, al enviudar, contrae segundas nupcias el 1 de agosto 1819 en la Iglesia de Todos Los Santos de con Juan Fusté y Garriga, nacido en Reus, Provincia de Tarragona, España, Oficial del Batallón de Húsares de Fernando VII, bajo las ordenes  Juan Juez, Coronel del ejército de su majestad acantonado en Calabozo. Bisabuelos del general Dámaso Alejandro Berenguer Fusté, I Conde de Xauen, nacido el 4 de agosto 1873 en San Juan de Los Remedios, Cuba, Presidente del Consejo de Ministros de la monarquía española,

1.1.5.1.4.-  Presbítero Gervacio Bermúdez y Camacho, Sacerdote Católico y Educador, nacido en Calabozo. En 1827 solicita el Titulo de Capellán de la iglesia Nuestra Señora de la Merced, cuyos feligreses en 1833 quieren se autorice allí un cementerio (Rodriguez, Adolfo,  2004), en el mismo libro Calabozo Siglo XIX, Don Adolfo Rodríguez presenta la situación educativa de Calabozo para 1833 y la gestión docente del Presbítero Gervacio Bermúdez[[10]] y del boticario Juan Antonio Castellanos:

«El más meridional de los cantones de la Provincia de Caracas contaba entonces con 486 niños menores de 10 años y 286 oscilando entre los 10 y los 16 y apenas dos escuelas de primeras letras, “servidas la primera por el presbítero Gervasio Bermúdez con 50 alumnos y la segunda por el boticario Juan Antonio Castellanos con 31” . El cantón de Calabozo comprendía entonces 10 parroquias: Calabozo, Los Ángeles, La  Santísima Trinidad, El Rastro Camaguán, Guayabal, Guardatinajas, El Sombrero, El Calvario y Barbacoas( Gaceta de Caracas N° Extraordinario 258 del 1/01/1836)

En la escuelita de Bermúdez, los niños Daniel Mendoza, Pedro Bermúdez Couusin nieto este del   del francés que recibió Humboldt, sobrino del preceptor e hijo del ex Jefe Político de Calabozo y encargado general de los asuntos pecuarios del Presidente Páez en el cantón. Premiados ambos en los exámenes de 1834 y presentados también por Pedro, Manuel y Luis Rodríguez, Alejandro Fuste, Andrés Delgado, Pedro Gamarra,  Andrés Armada, Bernardo Domínguez, Quiterio Blanco, Luis y Nepomuceno Camacho Sabas Acosta, Pedro Mejías, Benito Hurtado y Juan Tablante. Donan los premios el juez de Letras abogado José Santiago Rodríguez, con la obra Moral en acción a Daniel y Primeros conocimientos para los niños Francisco Delgado. Dos años antes muere el ex alcalde Sacramento Mendoza, padre de Daniel y el partidor de bienes es dicho Juez. Los concejales que suscriben aquel informe sobre exámenes en 1834 son Ramón Palacio, Jacinto Camacho, Andrés Avelino García, Marcos Silva, José María Hurtado y Juan Francisco Domínguez. Aunque días luego figuran José Lorenzo Llamosas, Luis Rodríguez, D.Padrón y R Pagola. El Jefe Político es el Coronel José Francisco Hurtado.

La escuela de Calabozo era costeada por el ayuntamiento con treinta pesos hasta marzo de 1835 en que el presbítero Bermúdez renunció.

Con respecto a la gestión del Licenciado Rodríguez al frente del Juzgado de Letras de Calabozo recordaba el Coronel J.R. Armas haberlo visto “morigerar aquel cantón y que tuvo el poder de quitar a los cuatreros la costumbre de robar»

(Rodríguez, José Santiago 1976, II,  40) [[11]]

 

El 15 de abril del año 1835 el Presbítero Gervacio Bermúdez y Camacho es enviado a Puerto Cabello, en sustitución del Cura Párroco de la Iglesia San José de  Puerto Cabello, Presbítero Domingo Fernández de Carantoñas, cargo que ocupa hasta el 13 de noviembre de 1849 cuando es sustituido por el presbítero Dr. Manuel Jacinto Villanueva. Don Adolfo Rodríguez afirma que a don Gervacio lo alcanzo la muerte en enero de 1856 en Puerto Cabello.

 

1.1.6.-   Henrique Bermúdez y Díaz de Gamarra, nacido en Calabozo, casado el 6 de octubre 1773 en la Iglesia de Todos los Santos de Calabozo con Josepha Rafaela Camacho y Alvarez, natural de Calabozo, hija de Francisco de la Cruz Camacho y Alvarez  y Ana Candelaria Alvarez y Silva, con sucesión:

1.1.6.1.- María Sabina Bermúdez y Camacho, nacida en Calabozo, casada el 7 de julio 1800 en la Iglesia Parroquial de Todos Los Santos de Calabozo, con Manuel Antonio Brizuela y del Villar, nacido en San Mateo, Valles de Aragua, hijo de Carlos Brizuela y María Josepha del Villar.

1.1.6.2.-  José Julián Bermúdez y Camacho nacido en Calabozo, casado en dos ocasiones, primeras nupcias el 17 de agosto 1807 Iglesia San Juan Baustista de San Juan de Los Morros, con Josepha Lucia Pagés Espejo, hija legitima de Francisco Xavier Pagés y Bárbara Espejo, para 1816 habían cambiado su domicilio a los Valles del Tuy, al enviudar don José Julián, era vecino de Santa Lucia del Tuy, aspira contraer segundas nupcias en 1816, en Santa Teresa del Tuy con su cuñada Juana del Socorro Pagés Espejo, la dispensa de primer grado de afinidad licita en línea transversal, fue solicitada el 25 de mayo de 1816 y concedida el 16 de junio de 1816, por el Arzobispo Narciso Coll y Pratt, Certificada por   Juan Joseph de Guzmán.

 

1.1.7.- Juana Bermúdez y Díaz de Gamarra, casada con Joseph Antonio Hurtado de Mendoza y Polanco, hijo legítimo de  Joseph Casimiro Hurtado de Mendoza y Cancínes y Juana Petronila Polanco y Pérez (padres también del Prócer calaboceño, Coronel José Francisco Hurtado de Mendoza y Polanco). Los esposos Hurtado de Mendoza  Bermúdez, el año 1814, emigran a Caracas. Con sucesión:

1.1.7.1.▪  Josefa Lorenza del Carmen Hurtado de Mendoza y Bermúdez nacida el 10 de agosto 1808 en Calabozo, bautizada el 10 de agosto 1808 en la Iglesia de Todos Los Santos de Calabozo.

1.1.7.2.▪  Joseph Esteban de Jesús del Carmen Hurtado de Mendoza y Bermúdez nacido el 6 de diciembre 1809 en Calabozo, bautizado el 29 de diciembre 1809 en la Iglesia de Todos los Santos de Calabozo.

1.1.7.3.▪  Luisa Hurtado de Mendoza y Bermúdez nacida hacia 1810 en Calabozo, falleció soltera con  84 años de edad, el 16 de mayo 1894 en Caracas.

1.1.7.4.▪  Joseph Manuel Cayetano de Jesús Hurtado de Mendoza y Bermúdez, nacido el 5 de febrero 1811 en Calabozo, bautizado el 12 de febrero 1811 en la Iglesia de Todos Los Santos de Calabozo.

1.1.7.5.-  Francisca Josepha del Carmen de Jesús Hurtado de Mendoza y Bermúdez, nacida en 1814, bautizada el 17 de octubre de 1814 en la iglesia san Pablo de Caracas y en cuya la fe de bautismo, sus padres  declaran haber emigrado a Caracas.

1.1.8.-  María Rosa Bermúdez y Díaz de Gamarra nacida en Calabozo, casada el 7 de febrero 1785 en la Iglesia de Todos Los Santos de Calabozo, con Raphael Joseph Silva y Delgado, hijo de Domingo Bernardo de Silva y Álvarez y Simona de los Ángeles Delgado y Mirabal, aparentemente sin sucesión.

 

 



[[1]] Los Bermudo ó Bermúdez de Villacreces son oriundos del pueblo de Villacreces en las riberas del Río Duero, cercanos a Valladolid,  nada tienen que ver con la estirpe de los Próceres Bermúdez Castro y Figuera de Cáceres, quienes son de origen noble, descienden del Señor de la Casa Torre y Paso del Aplazadoiro, Provincia de La Coruña, jurisdicción de Santiago de Compostela.

[[2]] El Valle de Juan Jorge, recibe su nombre por haber pertenecido a Juan Jorge Quiñones, Conquistador Margariteño,  miembro de la expedición  de Francisco Fajardo,  conquistador mestizo en1569 incursiona en la región nor central de Venezuela. Quiñones fue  fundador de la población de Collado (hoy Caraballeda), Fajardo le concedió  el valle entre  Las Adjuntas y Caracas, al que llamaron El Valle de Juan Jorge. Real Academia de La Historia

[[3]] Pinto C. Manuel, Los Primeros Vecinos de Caracas, Ediciones Cuatricentenario de Caracas, Talleres Italgrafica  C.A., Caracas 1966. Pág. 74

 

[[4]] El capitán Juan Benito Ponce de León y Luna natural de Caracas, primo hermano de don Manuel Fernando Bermúdez de Luna, se avecindó en Parapara donde casó con doña María Petronila de Requena, al enviudar contrajo segundas nupcias el 22 de julio 1747 en la Iglesia Santa Catalina de Siena de Parapara, con doña  Josepha Petrona Sifontes Valdivieso y Valladares Sarmiento, natural de San Sebastián de Los Reyes, viuda del Alférez Joseph Ignacio Regalado Díaz Gamarra y Jiménez de Loaysa,  padres de Doña Juana María Apolonia Díaz de Gamarra y Sifones, que como veremos más adelante fue la tercera consorte de don Fernando Bermúdez de Luna.

 

[[5]] Ibidem.

[[6]] Ibidem.

[[7]] Registros Parroquiales y Diocesanos, Archivo Arquidiocesano de Caracas, Expedientes de 1788-1792.

[[8]] Rodríguez Rodríguez, Adolfo, año 2007

[[9]] Diccionario Biográfico de la Fundación Polar, Fuente: Unos Liberales honrados Caracas Imprenta El Porvenir 1867.

[[10]] El Presbítero Gervacio Bermúdez, en su firma autógrafa escribe Gervasio con “C” y no con “S”.

[[11]] Rodríguez Rodríguez , Adolfo, 2004.

DON OSWALDO ARVELÁEZ PATRIMONIO VIVIENTE, GLADYS VÁZQUEZ DE AULAR

 

XVI ENCUENTRO DE HISTORIADORES, INVESTIGADORES Y CRONISTAS, CALABOZO 2022

                                                       AUTORA:  GLADYS VÁZQUEZ DE AULAR

DON OSWALDO ARVELÁEZ PATRIMONIO VIVIENTE

 

El  27 de septiembre de 1988 partimos de Valle de la Pascua hasta Calabozo: Fernando Aular,  nuestras hijas  María Inés, Luxmar, María Fernanda y yo,  para asistir al Primer Congreso de Literatura  Guariqueña, al cual  Fernando llevaba su ponencia “Escritores de baúl”  celebrado en la Casa de la Cultura “Francisco Lazo Martí”,  dirigida por  el señor Juan Vicente Cardozo,  allí coincidimos con escritores, poetas, promotores culturales, cronistas, entre otros,   el  profesor Adolfo Rodríguez, quien fue uno de los  organizadores, el escritor e historiador José Antonio De Armas Chitty,    el  poeta y periodista Arístides  Parra, el profesor y artista Eulalio Toledo Tovar, quien había sido profesor de Educación  Artística en el Liceo “Martín J. Sanabria”  de Valencia donde yo estudié  y quien  ha hecho varios murales en  esa ciudad donde es muy reconocido como artista y pintor, el Dr. Máximo Salazar Carchidio,   el Dr. Rubén Páez Díaz, el profesor Pedro Díaz Seijas, la profesora Aminta Díaz,  profesor Darío Laguna,  la profesora  Elisa Pineda de Belisario, la poetisa Conchita Osío, el escritor y periodista Parminio González, Arzola, los  profesores Edito Campos y Zoraida Loreto de  Camero, el cronista de El Sombrero señor Manuel Aquino, el profesor Eney Rafael Silveira y muchos más.

        Una tarde, durante uno de los recesos nos dispusimos a recorrer las salas de la Casa de la Cultura y al escuchar una agradable música que procedía de uno de los salones nos detuvimos ante su puerta, allí un músico dirigía a un grupo de jóvenes y niños que tocaban instrumentos de cuerdas: guitarra, cuatro, mandolina, bandola y violín.  El maestro nos vio y al terminar la pieza se dirigió a nosotros.  Pensábamos que nos pediría que nos retirásemos para no distraer a sus alumnos, cuando, por el contrario, nos invitó a pasar. Era un señor de tez blanca, alto, delgado, de pelo cano, de hablar pausado, vestido de liquilique  blanco, que con gracia saludó a las niñas y luego nos preguntó por nuestros lugares de procedencia. Yo le expliqué que era valenciana, nacida en la parroquia de San Blas. Y mi esposo, que era de Tucupido, pero que vivíamos desde hacía varios años en Valle de la Pascua. Él a su vez nos dijo que era nativo de Zaraza con muchos años en Calabozo, que había escuchado hablar de un músico, virtuoso violinista, llamado Vate Aular, quien vivía en Tucupido. Y mi esposo muy emocionado le dijo que ese vate Aular era su papá.    

          Esa fue la génesis de una sincera amistad, que desde ese hermoso día perdura hasta la actualidad. Era el maestro don  José Oswaldo Arveláiz.  Luego   nos ofreció brindarnos una piececita y dirigiendo a sus alumnos comenzó a tocar un vals, al principio lento y cadencioso y    luego en un giro melódico se hacía ligero y muy alegre. Después de aplaudirlo y darle las gracias, le preguntamos por el autor de la pieza y con humildad, pero con gran orgullo, nos afirmó que era de su autoría.  

Don José Oswaldo Arveláez Gil nació en Zaraza un 19 de marzo de 1934, sus padres fueron don José Antonio Arveláez    y doña Hildegarda Gil Balza. Nació en el seno de una familia musical y desde muy niño inició su aprendizaje con su propio padre, don José Antonio, quien era violinista y de su tío José Manuel Arveláez.  Su abuelo materno fue un reconocido músico.  Por un accidente sufrido en labores del campo, su padre tuvo una fractura en el brazo izquierdo, por lo que optó por abandonar la ejecución del violín.  Su padrino Sancho Toro también le impartió conocimientos musicales. Recibió instrucciones sobre violín con el músico vallepascuense don Germán Delgado, quien había organizado el conjunto German Boys con el cual  tocaba en fiestas en todos los pueblos de la región. Luego hace estudios de guitarra   con Tomás Blanco y Luis Ortega Martínez y perfecciona sus estudios musicales en Calabozo  con el profesor Régulo Rico, con quien aprende teoría musical, solfeo y estudios de armonía.  El profesor Rico fue llamado a dictar clases en esa ciudad a los músicos de la banda municipal, era de Guatire, estado Miranda y quien observando las aptitudes musicales de su alumno lo instó a  impartir docencia musical,  a la cual se dedicó con perseverancia en varias  instituciones de esta ciudad.

Don Oswaldo   se dedica a la enseñanza musical en algunos colegios, tales como: Colegio Coromoto, Nuestra Señora del Rosario, en los Ciclos Básicos Rafael Loreto y Antonio Estévez, en la Casa de la Cultura de Calabozo y en el Instituto Universitario de Tecnología de Los Llanos en su sede de Calabozo. En el Ateneo de Calabozo fue profesor de instrumentos de cuerdas. También se dedica a dictar clases particulares de música y de instrumentos.  Ha sido fundador de agrupaciones musicales como las Estudiantinas Efraín Hurtado y Rafael Loreto, el Grupo Cuerdas de Calabozo, Grupo Antonio Estévez, el Grupo Calabozo y otras agrupaciones musicales.

  Coincidimos nuevamente con él en San Juan de los Morros en las” Tomas Culturales” de las poblaciones guariqueñas, donde hicieron presencia muchos cultores del estado, entre ellos el maestro Acevedo y su arpa sabanera, de Valle de la Pascua. Estaban los carriceros de Guaribe, los Marimberos de Altagracia de Orituco, el poeta Felipe Rodríguez y el maestro Oswaldo Arveláez, quien hizo una magnífica demostración en la ejecución de varios instrumentos como la guitarra sabanera, el violín, la bandola, mandolina e interpretó varias canciones.

            En una oportunidad en que viajara a Valle de la Pascua con el objeto de visitar a una de sus hermanas, la señora Noris Arveláez de Mayorga, tuvo la deferencia de visitarnos en   nuestra casa, donde en una grata reunión nos deleitó con la interpretación de varias piezas musicales ejecutadas en el violín y la guitarra, con nuestro acompañamiento en el cuatro y las maracas. La señora Noris, casada con el distinguido profesor don Pedro Mayorga, es una apasionada de la música y del canto, con la cual habíamos coincidido en una agrupación coral: la Coral Vanguardia, dirigida por el maestro Francisco Crespo Sevilla, donde ella pertenecía a la cuerda de sopranos, organización con la cual se realizaron varias presentaciones en diversas instituciones.

            En Valle de la Pascua tuvimos la ocasión de presentarle a un gran amigo, el violinista y compositor, don Eleuterio Navarro, de gran trayectoria musical en toda la región, con quien hizo gran amistad y solían compartir gratos momentos tocando e intercambiando conocimientos musicales, por lo que estas reuniones se convertían en magníficas tertulias donde se conversaba sobre la música venezolana, compositores, historia de canciones y jocosas anécdotas. Pero no era sólo el virtuosismo de los dos violinistas en los arqueos, los pizzicatos y estacatos, era la alegría con que tocaban aquellas piezas de antología, sacadas de lo recóndito de la historia musical y así, entre felicitaciones y risas se turnaban anunciando los joropos recios quitasueños: El mosquito renco, Mata de caña, Puente Morillo, El caricare, Castro en Margarita, Adiós a Ocumare, el vals Claro de luna, al que solían llamar El ronquito por sus notas graves.

         Pudimos gozar de sus presentaciones de manera especial en la Casa de la Cultura “Lorenzo Rubín Zamora” y en la Sociedad Socorro Mutuo, en Valle de la Pascua, donde causó gran impresión su versatilidad para la ejecución de varios instrumentos, por su didáctica como conferencista sobre la historia de la música y la demostración de antiguos instrumentos, tales sus interpretaciones en el laúd y el Rabat. Así como por su potente voz con la cual interpretó varias canciones, por lo que recibió merecidas ovaciones, homenajes y serenatas por artistas de la localidad.

            Cuando asistíamos a los encuentros de cronistas realizados en Calabozo y en otras oportunidades en que viajábamos a esa ciudad, era visita obligada a don Oswaldo en su casa en La Misión, donde en compañía de su esposa doña María Balbina Manrique de Arveláez,   nos recibía con gran deferencia, sin faltar la interpretación de algunas de sus canciones. Visitábamos su salón de clases y el taller donde podíamos observar gran cantidad de instrumentos, algunos en construcción o reparación, nos obsequiaba algunas de sus partituras, tales como “Tardes de Calabozo”, “Recuerdos de Zaraza” y “Pensando en ti”, las cuales conservamos.  Don Oswaldo es un   experto luthier, arte aprendido de su abuelo, con el cual fabrica instrumentos en los cuales introduce innovaciones, tanto en la forma como en el cordaje y la invención de especies de su propia creatividad, como en el caso del Rabanastrom.  Posee una interesante colección de instrumentos:  mandolinas, violines, bandolas, guitarras, quinto; un banjo de 6 cuerdas cuya caja de resonancia está cubierta de piel; una bandurria, unos cuatro larense de doble cordaje, un Rabat egipcio, un antiguo laúd y muchos otros instrumentos.

            Es un gran conversador y suele narrar historias y anécdotas de personajes, de la música y de las costumbres de los pueblos. Así nos hablaba del arpista don Rafael Vidal, músico nacido en San José de Unare quien vivió en Tucupido y que recorrió diversos pueblos con su arpa viajera.  También cuenta cuentos con gran jocosidad.  En una oportunidad nos relató que don Rafael Vidal quien, además de maestro arpista era un contrapunteador recio y que estando en uno de esos encuentros en un parrando un contrincante terminaba sus versos con una especie de ritornelo donde utilizaba la palabra “bejucal”. Así decía, por ejemplo:

     “Cantor Rafael Vidal,

       usté que canta confiao,

       pero va quedá enredao

       en medio de un bejucal.”

 

            Y seguía el hombre empeñado en el bejucal hasta que don Rafael le lanzó la siguiente copla:

       “Bejuco para el porfiao

         pal   que se enreda andando,

         pal que no sabe cantar,

         pal coplero atravesao.

         no se hable de bejucal

         cuando Vidal tá cantando”.

                                                                                                                                                                                       

 

            Otro de sus cuentos es el siguiente: “Estaba un señor bajando unos cochinos de un camión y uno de los animales se le escapó, el hombre partió corriendo para alcanzarlo y atraparlo, en ese momento alguien lo detuvo en la carrera para hablarle, por lo que le dijo:

         “Perdóneme   usted   mi amigo

           que lo deje hablando solo

            en medio de este camino,

            pero si usted me distrae

            se me va a escapá el cochino”

 

   Ha sido activo participante en los Encuentros de Cultores Tradicionales y en los Encuentros de Tradición Oral. También participó en las Tomas Culturales de las diferentes poblaciones del Guárico. Asistió al Taller de metodología para la educación musical para niños en edad preescolar impartido por la profesora cubana Zyra González Monterrey, auspiciado por el departamento de apoyo docente del CONAC. Ha recibido incontables reconocimientos, condecoraciones, placas y diplomas por su valioso aporte prestado en favor de la cultura y promoción artística y musical del Guárico y de Venezuela. Entre ellos placa por su brillante colaboración al organizar la estudiantina “Rafael Loreto” en el año 1979, otorgada por la comunidad educativa del colegio. En 1982 los niños de Calabozo le otorgaron una placa como testimonio de admiración y afecto hacia su personalidad. En 1983 la Acción Voluntaria de Hospitales, filial Calabozo otorga diploma por la labor prestada.    Es diplomado en los años 1983 y 1984 por la Casa España y el Instituto Humboldt. En 1986 la estudiantina “Efraín Hurtado” le otorga diploma por su valioso aporte a la difusión de nuestra música. En 1992 la Fundación Guariqueña lo nombra “Cultor del año” mención Guitarrón Llanero.  Recientemente fue reconocido como Patrimonio Viviente del Municipio Miranda por la dirección de la Estudiantina “Efraín Hurtado” y por la municipalidad.

Ha compuesto muchas obras musicales como joropos, pasodobles, merengues, boleros, polkas, la cual se ha dedicado a rescatar y enseñar a estas nuevas generaciones. Entre ellas:

Los valses:  Carnaval, Mis recuerdos, La Laguna del Pueblo, Una mañana de marzo, Domingo de Ramos en Guardatinajas, En el riachuelo, Las flores de abril, Recuerdos de Zaraza, Yuly, Mi delirio, Entrando a Zaraza, Pensando en ti.

Los merengues: Brinca pajarito, Domitila, Dale duro al tambor, Pedro Juan, Bailando en El Socorro.    Estas composiciones fueron incluidas en una grabación del Centro Nacional del Disco titulada “José Oswaldo Arveláez y su mandolina”.

A sus 88 años continúa con una mentalidad lúcida y con una energía extraordinaria que le permite ejecutar sus varios instrumentos, componer obras musicales, construir y reparar instrumentos y continuar con sus labores docentes como un firme bastión musical. Nos comentó su hermana Noris que hace unos días la   llamó por teléfono para cantarle y tocarle la canción Luna zaraceña, recién compuesta.

            Fuentes:

Entrevistas a:

Don Oswaldo Arveláez

Profesora Mirla Arveláez

Señora Noris Arveláez de Mayorga

Dr. Fernando Aular Durant

Folleto del CD “José Oswaldo Arveláez y su mandolina”

Ponencias del Primer Encuentro de Literatura Guariqueña.

XVI ENCUENTRO DE CRONISTAS E HISTORIADORES

 

INDICE DE PONENCIAS XVI ENCUENTRO DE CRONISTAS E HISTORIADORES

CALABOZO 22 de SEPTIEMBRE DE 2022.

 

EN HOMENAJE A LOS CUARENTA AÑOS DEL ATENEO DE CALABOZO Y AL POETA ETANISLAO DELGADO, CON MOTIVO DE SU RECIENTE FALLECIMIENTO

 

 

1.      PONENCIA DEL PROFESOR ARGENIS MÉNDEZ ECHENIQUE: GREMIOS GANADEROS EN APURE.

 

2.      PONENCIA DE GLADYS VÁZQUEZ DE AULAR: DON OSWALDO ARVELÁEZ PATRIMONIO VIVIENTE.

 

3.      PONENCIA DEL FERNANDO R. AULAR DURANT: VALLE DE LA PASCUA Y SUS POETAS.

 

4.      PONENCIA DEL PROF. UBALDO RUIZ: EL ATENEO DE CALABOZO. LA CULTURA EN CUARENTA AÑOS.

 

5.      PONENCIA DEL PROF. UBALDO RUIZ: IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES DE CALABOZO: MONUMENTO HISTÓRICO NACIONAL.

 

6.      PONENCIA DEL POETA ALBERTO HERNÁNDEZ: 40 AÑOS DEL ATENEO DE CALABOZO, CRÓNICA DE UN PAISAJE HUMANO.

 

7.      PONENCIA DEL PROF. ADOLFO RODRÍGUEZ: DON JOSÉ RAMÓN GARCÍA, MEDIO SIGLO DE CALABOCEÑIDAD.

 

8.      PONENCIA DEL PROF. CARLOS ALARICO GÓMEZ, PH-D.: EL ORIGEN DE LA VENEZOLANIDAD.

 

9.      PONENCIA DEL DR.  EDUARDO LÓPEZ SANDOVAL: HUMEDALES DE LA MESA DE CALABOZO.

 

10.  PONENCIA DEL PROF. ROMÁN MARTÍNEZ GALINDO: EL SESQUICENTENARIO.

 

11.  PONENCIA DEL DR.  RUBÉN PÁEZ  DÍAZ: EL ESTADO Y LA CULTURA (Notas para un debate permanente).

 

12.  PONENCIA DE LA PROFESORA GISELA PASTORI DE NÚÑEZ: EL CRISTO DEL CALVARIO. DE LEYENDA A TRADICION Y DE LA TRADICION A LA HISTORIA.

 

13.  PONENCIA DELING.  LUIS EDUARDO VISO GONZÁLEZ: DIONISIO PEREIRA, SEXTO TENIENTE DE JUSTICIA MAYOR DE LA VILLA DE TODOS LOS SANTOS DE CALABOZO.

 

14.  PONENCIA DEL ING. LUIS EDUARDO VISO GONZÁLEZ: MANUEL FERNANDO DE BERMÚDEZ DE LUNA, SUS ORÍGENES.

 

15.  PONENCIA DEL DR. HORACIO BIORD CASTILLO CONMEMORACIÓN Y ACTUALIDAD DE LA VISITA DE MONSEÑOR MARTÍ (1772-2022)

 

 

 

lunes, 23 de mayo de 2022

EL GRUPO DE HISTORIA REGIONAL Y LOCAL “EFRAÍN HURTADO” DE CALABOZO Y EL ATENEO DE CALABOZO. ACUERDO DE DUELO POR LA DESAPARICION FÍSICA DEL PROFESOR OLDMAN BOTELLO RUMBOS

 

EL GRUPO DE HISTORIA REGIONAL Y LOCAL “EFRAÍN HURTADO” DE CALABOZO Y EL ATENEO DE CALABOZO.

ACUERDO DE DUELO POR LA DESAPARICION FÍSICA DEL PROFESOR OLDMAN BOTELLO RUMBOS

 LA JUNTA DIRECTIVA Y LOS MIEMBROS DEL GRUPO DE HISTORIA REGIONAL Y LOCAL “EFRAÍN HURTADO” DE CALABOZO Y DE EL ATENEO DE CALABOZO

CONSIDERANDO

   Que  el pasado  22 de mayo de 2022, dejó de existir cristianamente  en la ciudad  de Maracay  El Profesor Oldman Botello Rumbos, Cronista del Municipio Girardot del Estado Aragua, Periodista, Educador, Historiador,  Genealogista, Miembro de la Academia Venezolana de Historia, del Instituto Venezolano de Genealogía de Venezuela  y de la Academia Venezolana de La Lengua, galardonado con diferentes reconocimientos, resaltando entre ellos, el  Premio Nacional de Historia 2018.

CONNSIDERANDO

   Que la pérdida del Profesor Oldman Botello enluta numerosos hogares aragüeños, y a todo el llano venezolano, al que dedicó innumerables obras histórico- genealógicas.

CONSIDERANDO

    Que el Profesor Oldman Botello fue  un gran colaborador con los Encuentros de Cronistas e Historiadores que las mencionadas instituciones han organizado todos los años  en nuestra ciudad de Calabozo, además de consecuente participante en dichos eventos. También estuvo dispuesto a prestar su aporte en las diferentes actividades académicas y culturales relacionadas con la historia regional guariqueña dedicando obras a distintas poblaciones y personajes  de nuestro estado, muy especialmente al Municipio Miranda donde,  aparte de innumerables crónicas y relatos, escribió sobre la fundaciones de El Rastro, El Calvario, enalteciendo a Nuestra Villa de Todos Los Santos de Calabozo  con sus obras LA RUBIERA Y LOS MIER Y TERAN, un latifundio y un linaje, 2019;  CALABOZO SANTOS Y DEMONIOS, 2009, próximo a editarse y la Biografía de nuestro recordado Obispo, Monseñor Arturo Celestino Álvarez.

CONSIDERANDO

    Que para el GRUPO DE HISTORIA REGIONAL Y LOCAL “EFRAÍN HURTADO” DE CALABOZO  y El ATENEO DE CALABOZO,  su muerte constituye una pérdida irreparable, por todo lo positivo que le aportó durante su existencia, y por la gran investigación  histórica realizada.

     ACUERDA:

 

1.- Declarar en su honor tres días de duelo en nuestra Institución.

 

2.- Hacer llegar el presente acuerdo a su esposa, hijos y demás familiares.

 

3.- Hacer público el presente acuerdo en honor a su memoria. 

 

Calabozo,  23 de mayo de 2022.

POR LAS JUNTAS  DIRECTIVAS DEL  GRUPO DE HISTORIA REGIONAL Y LOCAL “EFRAÍN HURTADO” DE CALABOZO Y EL ATENEO DE CALABOZO.

 

 

UBALDO ARTURO RUIZ                                                                                              RUBEN PAEZ DIAZ